El paso del tiempo había sido generoso con él... Ella lo notó tras lanzarle una fugaz mirada que aceleró los latidos de su corazón, y la llenó de aprensión.
A todos nos rompen el corazón alguna vez, pero la mayoría nos recuperamos rápidamente. Ella había destrozado el suyo con sus caprichos y su necedad... aún no lo superaba, aún recordaba las últimas palabras de él y sus propias palabras llenas de falsedad. Aceptó una copa de vino y charló con los demás, como si nada en el mundo pudiera afectarle; como si no estuviera tratando con desesperación e intensidad, reprimir el profundo dolor de una vieja herida... que inesperadamente se había abierto de nuevo.
A lo largo de la noche, hizo un gran esfuerzo por rechazar los eróticos recuerdos que querían abrirse paso en su mente con suma insistencia. No fue de mucha ayuda compartir el mismo salón, entre charlas, prosas y poesías ahí estaba él... siempre perturbando su vida. Obligándole a hacer comparaciones. Siempre entrometiéndose en sus pensamientos. Ese hombre, siempre había hecho que deseara cosas que no tenía, como tener una persona que le amara tanto como ella lo amaba y lo deseaba a él... Alguien a quién pertenecer.
Josseph
A lo largo de la noche, hizo un gran esfuerzo por rechazar los eróticos recuerdos que querían abrirse paso en su mente con suma insistencia. No fue de mucha ayuda compartir el mismo salón, entre charlas, prosas y poesías ahí estaba él... siempre perturbando su vida. Obligándole a hacer comparaciones. Siempre entrometiéndose en sus pensamientos. Ese hombre, siempre había hecho que deseara cosas que no tenía, como tener una persona que le amara tanto como ella lo amaba y lo deseaba a él... Alguien a quién pertenecer.
Josseph

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